Tips para una buena Convivencia Escolar

 

 

 

Por Sebastián Valencia Roca, Coordinador de Proyectos Centro de Desarrollo para la Educación Media de INACAP.

 

 

Para comenzar, es importante recordar que según la Ley sobre violencia escolar, se entiende la buena convivencia como “la coexistencia pacífica de los miembros de la comunidad educativa, que supone una interrelación positiva entre ellos y permite el adecuado cumplimiento de los objetivos educativos en un clima que propicia el desarrollo integral de los estudiantes”.

Esto es un elemento importante de cuidar, porque entrega en los estudiantes un marco de acción que no sólo se vivencia y desarrolla en el aula, sino que en todos sus espacios y también está presente en la construcción a futuro de las relaciones humanas que queremos como comunidad. La buena convivencia no tiene que ver solamente con quién somos, sino que también con quienes somos comunidad y por tanto, cómo nos conectamos y comunicamos con el resto.

Desde aquello, siempre hay que tener presente ciertas consideraciones al trabajar con grupos humanos, ya que nos ayudarán a buscar la mejor relación posible. En los momentos más críticos, hay que tener presente que: Las cosas se solucionan conversándolas:

Las cosas se solucionan conversándolas: En un curso existen distintas personas, todas con distintos intereses, gustos y preocupaciones y por lo mismo, es importante que siempre haya comunicación, sobre todo al momento de tener problemas. Si no se hablan, y se dejan sin resolver, suelen acumularse y causar grandes conflictos más adelante.

Siempre debe haber respeto: Independiente de cuán grande pueda ser una discusión, siempre debe existir un elemento presente, el respeto, y la mejor forma de enseñarlo es con el ejemplo. Aunque haya mucho enfado, la falta de respeto no se debe permitir nunca.

En lo preferible, hay que evitar las discusiones: Para solucionar los problemas se puede hablar para intentar resolverlos o, por el contrario, discutir. Siempre es preferible conversarlos, ya que una discusión fuerte siempre afecta y altera a toda una comunidad. Cuando no se puede conversar inmediatamente un problema es importante separar a los involucrados, enfriar la situación, y luego encarar el problema.

Saber disculparse: Siempre es más fácil externalizar las culpas o no hacer anda al respecto, por lo mismo el fomentar ésta práctica ayuda a concientizar a una comunidad sobre sus errores y problemas y así mejorarlos. Y también, nunca olvidar que la buena convivencia se construye por sobre todas las cosas en los momentos de agrado y esparcimiento, por esto:

Hay que generar momentos de distracción y fomentar el compartir: Los establecimientos educacionales son lugares en los cuales los alumnos viven gran parte de sus días, por lo mismo su única preocupación no puede ser el estudio y el resultado académico. También deben existir espacios de distención, ya sea hacer actividades, ver una película, escuchar música, bailar, hacer ejercicio u otras para lograr una conexión diferente, agradable y más profunda entre pares.

Generar actividades que los involucren a todos: Que todos se sientan parte de la comunidad es fundamental para obtener buenos resultados, por lo mismo se deben considerar los intereses, habilidades y gustos de las personas para considerarlos a todos en distintos momentos y actividades.

Celebrar juntos los éxitos: En todas las comunidades siempre hay elementos destacables y logros en conjunto e individuales. Recalcar lo positivo siempre ayuda a tener un ambiente más alegre y agradable, además de fortalecer el sentido de pertenencia de los integrantes y el orgullo por la consecución de éxitos.

 

 

 

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